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Momento en que las autoridades descubren la placa.

Homenaje a religiosos víctimas de la dictadura
21/03/2006



El canciller Jorge Taiana rindió hoy homenaje a las religiosas y religiosos de diversos credos que fueron víctimas del terrorismo de Estado, en un acto al que calificó como "un compromiso con la verdad y la justicia".

ZTaiana, autoridades nacionales, porteñas y representantes de distintos credos recordaron a las víctimas y junto a alumnos de colegios de distintas confesiones descubrieron una placa de mármol y plantaron un olivo en la Plaza San Martín de esta Capital para recordarlas. Durante su discurso, Taiana dijo que los desaparecidos "nos estimulan a trabajar por una Argentina con justicia social, respetuosa de la diversidad y defensora de los derechos humanos".

"Jamás midieron esfuerzos a la hora de luchar por sus ideales, jamás especularon ni hicieron usufructo de sus investiduras. Con una valiente conducta de desprendimiento personal nos enseñaron un camino: el de la autenticidad y el del compromiso social", sostuvo.

Taiana recordó que "el próximo viernes 24 se cumplen 30 años del golpe militar más siniestro de nuestra historia, ruptura del orden constitucional que marcó un punto de inflexión en el modelo de integración política, económica, social y cultural de nuestro país, donde la doctrina de la seguridad nacional fue el marco ideológico legitimador del terrorismo de Estado".

"Este ministerio -indicó- considera un compromiso con la verdad y la justicia honrar a esas religiosas y religiosos que por dar testimonio de su fe y compromiso padecieron persecuciones, sufrieron torturas y perdieron la vida".

Por su parte, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, consideró que "a treinta años, cuando advertimos una suerte de explosión de la memoria, cuando los actos se multiplican, cuando todos recordamos la parte que nos tocó vivir y la parte que conocimos de la realidad, estamos ahondando ese surco de recuerdo, de la memoria, de homenaje a las víctimas y de repudio contra los que ejercieron tal brutal genocidio".

En el encuentro, organizado por la Secretaría de Culto, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos, se dio lectura de los nombres de más de 100 religiosos asesinados o hechos desaparecer por el terrorismo de Estado y se recordó también el especial ensañamiento aplicado por la dictadura a los ciudadanos de la comunidad judía, los testigos de Jehová y los Hare Krishna.

Tras las palabras de las autoridades, hubo un oficio religioso en memoria de las víctimas a cargo del sacerdote Domingo Bresci, el rabino Daniel Goldman, el obispo Aldo Echegoyen y el dignatario musulmán Emir Jarnub.

En su exposición, el padre Bresci dijo que "como miembro de la Iglesia Católica, santa y pecadora, y sin pretender representar oficialmente a nadie, hay algo que no queremos callar en este aniversario: reconocer públicamente que sectores de nuestra jerarquía, ya sea por omisión o por acción, colaboraron objetivamente con los propósitos de la dictadura militar". Y añadió: "Como integrantes de esa Iglesia que nos duele queremos pedir perdón: a las víctimas, a los familiares, a la sociedad, a Dios..."

Entre las personalidades presentes se encontraban el vicecanciller, Roberto García Moritán; el secretario y el subsecretario de Culto, Guillermo Oliveri y Alejandro Grossman, respectivamente; el secretario ejecutivo del Consejo Federal de Seguridad Interior, Héctor Masquelet; el diputado Jorge Argüello; los embajadores de Francia e Italia, Francis Lott y Steffano Ronca, respectivamente; la defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alicia Pierini; el presidente del Instituto Nacional contra la Discriminación, Enrique Oteiza; los legisladores porteños Sebastián Gramajo, Alicia Bello, Silvia La Ruffa, Lidia Saya y Facundo Di Filippo; el presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum; el vicepresidente de la AMIA, José Adazco; el secretario general del Centro Islámico, Omar Abboud; el sheikh Mohsen Alí; el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Zucunza; el presidente del Consejo General de Educación del Arzobispado porteño, José María del Corral; el vicario general de Educación, Rubén Torrela, entre muchos otros religiosos. También se encontraban presentes representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de diversos organismos de derechos humanos y familiares de las víctimas homenajeadas.

Discurso del canciller

El texto completo del discurso pronunciado por el canciller Taiana es el siguiente:

"Estamos hoy aquí recordando a los religiosos y religiosas que fueron víctimas del terrorismo de Estado. Estamos aquí para rendirle homenaje a tantos sacerdotes, pastores, catequistas y laicos que a través de su labor pastoral y su ejemplo de vida nos enseñaron y nos estimulan a trabajar por una Argentina con justicia social, respetuosa de la diversidad y defensora de los derechos humanos.

"Estamos honrando la memoria de más de cien seres humanos, obispos, sacerdotes, monjas, seminaristas, católicos laicos y protestantes asesinados o desaparecidos y otros tantos que fueron encarcelados, torturados o que sobrevivieron en los centros clandestinos de detención. Numerosos integrantes de la comunidad judía o de los Testigos de Jehová tampoco escaparon a esa lógica de exclusión, control social y castigo.

"Muchos de los religiosos y religiosas desaparecidos hicieron una opción con y por los más humildes. Esta opción preferencial por los pobres guió la vida de estos mártires. Jamás midieron esfuerzos a la hora de luchar por sus ideales. Jamás especularon ni hicieron usufructo de sus investiduras. De forma anónima, con una valiente conducta de desprendimiento personal, nos enseñaron un camino: el de la autenticidad y el compromiso social.

"Con su prédica y accionar, fueron fieles exponentes de la transmisión de determinados valores que perduran en el tiempo y que tienen vigencia en una Argentina que mancomuna esfuerzos para salir de la crisis más profunda de su historia. Me estoy refiriendo al valor de la solidaridad, de la convivencia, del pluralismo y de la democracia.

"El próximo viernes 24, se cumplen 30 años del golpe militar más siniestro de nuestra historia. Ruptura del orden constitucional que marcó un punto de inflexión en el modelo de integración política, económica, social y cultural de nuestro país, donde la Doctrina de Seguridad fue el marco ideológico legitimador del terrorismo de Estado. Muchos callaron ante el dolor y el horror.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto considera un compromiso con la verdad y la justicia honrar a esas religiosas y religiosos que por dar testimonio de su fe y compromiso padecieron persecuciones, sufrieron torturas y perdieron la vida. Y por eso en el día de hoy, nos parece importante hacer una reivindicación histórica del ejemplo de vida que nos dejaron como legado.

"Al mismo tiempo, es imprescindible que esa trágica página de nuestra historia sea conocida por las nuevas generaciones. La construcción de una memoria se erige como un cimiento fundamental de nuestra democracia.

"Entre las víctimas que hoy recordamos, quiero hacer una especial mención a Pablo Gazzarri, un amigo, un compañero de militancia. Pablo fue ordenado sacerdote en 1971. Además de la labor pastoral, Pablo también tuvo un compromiso político intenso, compromiso que lo llevó a ingresar al grupo Descamisados, donde pude apreciar su gran calidez humana, su preparación teórica y sus capacidades didácticas.

"Pablo era perfectamente consciente del riesgo que corría por su militancia, pero esto no lo detuvo en su compromiso político. Se preocupó por proteger, dentro de sus posibilidades, la vida y la libertad de sus compañeros perseguidos.

"El 27 de noviembre de 1976, quinto aniversario de su ordenación sacerdotal, Pablo fue secuestrado frente al domicilio de sus padres. Un grupo de hombres se lanzó sobre él, lo llevaron a la ESMA y en 1977 fue arrojado al mar. Tenía 32 años.

"Les agradezco a todos por acompañarnos en este acto y, humildemente, hago votos para que tengamos presente a los religiosos y religiosas que aquí homenajeamos no solo en un acto recordatorio, sino en nuestro día a día, en el modo de relacionarnos con el que piensa diferente, en el compromiso con los más pobres, en la construcción de una Argentina en la que todos tengan un lugar digno. Seguramente, ese es el mejor homenaje que les podremos realizar. Muchas Gracias."

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