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| El
embajador Grossman habla frente a la histórica
sinagoga-rancho Novibuco I. |
Homenaje a la sinagoga
Novibuco I, de Basavilbaso
Julio 23, 2004
La Secretaría de Culto homenajeó a la sinagoga
Novibuco I con motivo de celebrarse su 111º aniversario.
En el templo, emplazado en Colonia Lucienville, distante a
3 kilómetros de Basavilbaso (Entre Ríos), se
realizó un acto y se descubrió una placa conmemorativa.
Un centenar de personas participó de la ceremonia en
homenaje al centenario templo.
La histórica sinagoga permite a los visitantes reencontrarse
con el pasado, reconocer y reconocerse en el lugar donde se
arraigó parte de la inmigración judía
que huía de la miseria y la discriminación.
El director comunitario de la Asociación Israelita
de Basavilbaso, Carlos Kusnik, destacó que siempre
"honraremos la memoria de los pioneros, nuestros mayores,
si trabajamos por el bien común, si actuamos sin egoísmos,
pensando en la prosperidad de la Nación, aceptando
al prójimo con sus lógicas diferencias de ideas
y pensamientos, de fe y creencias, de costumbres y tradiciones,
viendo en cada semejante un hermano".
Por su parte, el presidente de la Asociación Israelita
de Basavilbaso, contador Miguel Bajaroff, recordó que
quienes llegaron a estas tierras en busca de paz lo lograron
en esta bendita tierra. Para el dirigente, la centenaria sinagoga
"es un monumento emblemático de la colonización
judía en la Argentina" y Basavilbaso, el escenario
donde los inmigrantes podían manifestar sus creencias
religiosas y sus pautas culturales en absoluta libertad.
En otro pasaje del mensaje, el contador Bajaroff agradeció
la iniciativa de la Secretaría de Culto de la Nación
por el reconocimiento al aporte de la colonización
judía a la cultura y al progreso de nuestro país
y haber sido elegido Basavilbaso y la sinagoga de Colonia
Lucienville para dicha distinción.
El subsecretario de Culto, embajador Alejandro Grossman,
destacó la convivencia plural que forjó a la
Argentina como nación y destacó que su visita
tenía una doble mirada: "Por un lado, como funcionario
nacional, vengo en nombre del Estado a homenajear a la sinagoga
Novibuco 1, y con ella a aquellos colonos pioneros y a sus
descendientes. Por el otro lado, siento una satisfacción
personal especial, ya que en estas mismas tierras también
están mis raíces, los Pollak, mis bisabuelos
húngaros".
Grossman destacó que Basavilbaso "es una comunidad
muy particular" que "ha sabido conjugar la tradición
con la modernización" en un mundo en el que todo
cambia con una velocidad vertiginosa y los testimonios del
pasado quedan rápidamente sepultados bajo la vorágine
del presente.
"Nuestros templos -agregó Grossman- no sólo
encierran convicciones religiosas. También son el símbolo
de la tenacidad y la determinación de quienes los construyeron,
son el símbolo de un grupo de pertenencia que se construye
de manera comunitaria. De hecho, los términos sinagoga,
iglesia y mezquita, aunque tienen raíces distintas,
llevan en su origen una invocación común: la
de la asamblea, la de la reunión".
Por último, bregó para consolidar una sociedad
madura, fuerte y pujante "donde el respeto y el recuerdo
de nuestra historia común sean la guía hacia
un futuro más integrador. Nuestra identidad es y debe
seguir siendo la de la integración".
La ceremonia concluyó con el descubrimiento de una
placa recordatoria como testimonio del homenaje, acto que
llevaron a cabo el embajador Grossman, el presidente del Concejo
Deliberante, Roberto González; la secretaria de Gobierno
municipal, Blanca Rossi, y el presidente de la Asociación
Israelita de Basavilbaso, Miguel Bajaroff.
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